
Resumen: El hijo de nadie
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El hijo de nadie es un libro recomendado, pues me ha dado mucho en qué pensar. Este libro fue escrito originalmente por el personaje principal de la historia, Obando Chávez. Un primo suyo lo tradujo al alemán. Velina Showalter conoció esta traducción alemana y tuvo deseos de publicar la historia en inglés. El hijo de nadie es fruto de su trabajo traducido al español. Showalter le añadió más detalles a la narración original de Chávez para que fluyera la historia, pero se esforzó por mantener la misma esencia.
Esta historia sucedió entre los años 1930 y 1960 en México. Comienza con el secuestro de un niño de una colonia de los menonitas al norte de México, y la narración se da del punto de vista primero de los padres que pierden a su hijo. Después sigue con la pareja de mexicanos que arrebatan al niño de su lugar. La mayor parte del libro que resta relata la historia del punto de vista de un niño, y después este joven secuestrado.
Este niño se cría con el nombre Obando Chávez en el hogar de una mujer sola. Al crecerse, Obando se da cuenta de que es diferente que los demás niños. Sus compañeros de clase se burlan de él y lo maltratan porque es blanco. Todos sus compañeros son trigueños. Lo llaman “menonita”. Obando se siente confundido. “¿Qué será un menonita?”, se pregunta. Pero aún más importante para él es la pregunta: “¿Quién es mi papá?”
En su adolescencia, Obando se da cuenta de que su “mamá” no es su verdadera mamá. Ella fallece y él queda a la deriva. Dios pone personas claves en su camino, pero hay mucho sufrimiento. Siente deseos de conocer estos “menonitas” que andan con caballos finos y coches de lujo. ¿Será que de verdad es hijo de un menonita? Cada vez más personas afirman con solo verlo, que sí. ¿Llegará el día en que se reúna con su familia? E incluso si los encuentra, ¿cómo se podrá comunicar con ellos si no sabe alemán?
A pesar de que este libro carece de la calidad literaria de un clásico, vale la pena leerlo. Narra algunos conflictos que los seres humanos enfrentamos. ¿Dónde está Dios cuando un niño desamparado y maltratado sufre? ¿Valdrá la pena escoger el perdón ante los abusos y maltratos que dejan heridas profundas? ¿Cómo podemos superar las diferencias culturales que enfrentamos?
Yo encontré valor en leer esta historia como un estudio de culturas, en especial la cultura menonita. La cultura menonita en la que me crie no es la misma que la de los menonitas de colonia, sin embargo, comparte algunas semejanzas. ¿Cómo podemos amortiguar el golpe cultural con las personas que nos rodean? En toda esta historia, Obando señala lo que algunas personas hicieron que le ayudó mucho. Quiero ser una persona como algunos de los amigos que ayudaron a Obando por su camino difícil.
La cultura de los menonitas de colonia y la cultura mexicana de las décadas de 1930 al 1960 fueron muy cerradas, así como apegadas a sus propias tradiciones. Con Obando, te das cuenta de esta realidad. También descubres cómo se siente estar entre dos culturas sin pertenecer a ninguna. En cierta manera, Obando logra superar esta crisis por medio de poner su confianza en un Dios soberano. Él aprende a perdonar y aceptar las duras realidades de la vida. En otro sentido, hubo barreras de cultura que nunca pudo superar.
¿Podría haber terminado la historia de Obando de una mejor manera? Siento que sí. Lee la historia aquí para que contestes esa pregunta tú mismo.